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lunes, 7 de septiembre de 2015

Tengo Diabetes o Prediabetes

Prediabetes

Preguntas que debe hacerle a su médico

·  ¿Es necesario que me haga pruebas de prediabetes?
· Si tengo prediabetes, ¿debo hacerme pruebas para diabetes de tipo 2? ¿Con qué frecuencia?
·  ¿Debo tomar medicamentos para la prediabetes?
·  ¿Cuáles son los beneficios y riesgos de los medicamentos para la prediabetes?
·  ¿Cómo puedo perder el peso necesario?
·  ¿Debo consultar con un endocrinólogo?

¿Qué es la prediabetes?

El cuerpo produce glucosa (azúcar) en la sangre utilizando los alimentos que usted come. La insulina, una hormona producida por el páncreas, transporta glucosa del flujo sanguíneo hasta las células, donde se utiliza para producir energía. Este proceso impide que la cantidad de glucosa en la sangre suba o baje demasiado.

La prediabetes es un trastorno en el cual el nivel de glucosa en la sangre es más alto de lo normal pero no suficientemente alto como para un diagnóstico de diabetes. Con el tiempo, el exceso de glucosa en la sangre pone a la persona en peligro de sufrir una enfermedad cardíaca o un derrame cerebral, o de tener diabetes de tipo 2.

¿SABÍA USTED?
Las personas mayores tienen mayores probabilidades de tener prediabetes, pero los niños y adolescentes también pueden tener este trastorno.

¿Quién corre el riesgo de desarrollar prediabetes?

Según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, en Estados Unidos hay 79 millones de adultos de 20 años o más que tienen prediabetes.

A medida que la población aumenta en edad, engorda y se mantiene inactiva, el número de adultos con prediabetes se incrementa. El número de niños y jóvenes adultos que tienen prediabetes también está aumentando.

Entre los factores de riesgo que aumentan las posibilidades de que alguien desarrolle prediabetes están:

·      Tener sobrepeso u obesidad
·      No hacer suficiente ejercicio
·      Tener antecedentes familiares de diabetes de tipo 2
·      Tener 45 años o más
·      Ser de ascendencia afroamericana, hispana/latina o indoamericana
·      Tener diabetes gestacional (diabetes que ocurre durante el embarazo) o tener un bebé que pesó más de 4 kilos (9 libras) al nacer.

¿Cómo puede saber si tiene prediabetes?

La prediabetes no tiene indicios ni síntomas evidentes. Para diagnosticar este trastorno se emplean tres pruebas que miden el nivel de glucosa en la sangre:

·  Prueba de la glucosa en ayunas (GPA)—En esta prueba le extraen sangre después de ayunar toda la noche o por un mínimo de 8 horas.
· Prueba oral de tolerancia a la glucosa (OTG)—Debe ayunar por lo menos durante ocho horas. Le extraen sangre antes de tomar una solución azucarada y nuevamente, dos horas después de haberla tomado.

·  Prueba de hemoglobina A1c (HbA1c)—Este análisis de sangre calcula el nivel promedio de glucosa en la sangre en los últimos tres meses.

LO QUE SIGNIFICAN LOS RESULTADOS DE SU ANÁLISIS
Glucosa en sangre normal
·      Prueba de la glucosa en ayunas: 70 a 99 mg/dL
·      Prueba oral de tolerancia a la glucosa: < 140 mg/dL
·      HbA1c:  4 to 5.6%


Prediabetes
·      Prueba de la glucosa en ayunas: 100 a 125 mg/dL
·      Prueba oral de tolerancia a la glucosa: 140 a 199 mg/dL
·      HbA1c:  5.7 a 6.4%


Diabetes
·      Prueba de la glucosa en ayunas: > 126 mg/dL
·      Prueba oral de tolerancia a la glucosa: > 200 mg/dL
·      HbA1c:  > 6.5%

¿Por qué debe tomar la prediabetes en serio?

Anualmente, 1 de cada 10 personas con prediabetes desarrolla diabetes de tipo 2. Si la diabetes no se trata, puede causar ceguera, fallo renal (en los riñones), daños neurológicos, enfermedad cardiaca y derrames. Aun cuando su nivel de glucosa en la sangre es solo un poco más alto de lo normal, como lo es en la prediabetes, usted corre mayor riesgo de sufrir enfermedades del corazón y derrames.

¿Cómo puede prevenir y tratar la prediabetes?

Puede prevenir la prediabetes (y la diabetes de tipo 2) aun cuando haya antecedentes de diabetes en la familia.

La mayoría de personas con prediabetes pueden evitar la progresión a la diabetes si hacen cambios de estilo de vida que incluyan los siguientes:

·  Adoptar un plan de comidas balanceadas, con muchas frutas, vegetales y granos integrales
·   Realizar actividad física con regularidad (una media hora cinco veces a la semana)
· Mantener un peso saludable (si tiene sobrepeso u obesidad, perder tan solo 5 o 10 por ciento de su peso puede ayudarlo a reducir la posibilidad de desarrollar diabetes de tipo 2)

Si bien los cambios en el estilo de vida son la primera opción para tratar la prediabetes y prevenir la diabetes, los medicamentos pueden ser una opción. Se ha demostrado que varios medicamentos reducen el riesgo de que la prediabetes avance a diabetes.

Sin embargo, estos medicamentos tienen efectos secundarios. Además, los estudios han probado que los medicamentos utilizados para prevenir la diabetes pierden su efecto después de que se dejan de tomar. Por lo tanto, una alimentación sana y ejercicio siguen siendo la mejor manera y la más segura de prevenir la diabetes.

Debido al vínculo que existe entre la diabetes de tipo 2 y la obesidad, los medicamentos que ayudan a perder peso también pueden reducir el riesgo de desarrollar la diabetes.



sábado, 5 de septiembre de 2015

Piel y Diabetes

Cuidados de la piel en diabetes

La diabetes puede afectar cualquier parte del cuerpo, incluida la piel. Hasta 1/3 de las personas con diabetes tienen en algún momento en la vida una afección a la piel causada o afectada por la diabetes.

Afortunadamente, es posible prevenir o tratar fácilmente la mayoría de las afecciones de la piel si se detectan a tiempo. Hable con su médico si tiene preguntas o inquietudes sobre cambios o infecciones de la piel.

¿Cómo puedo evitar los problemas de la piel?

Puede hacer varias cosas para evitar problemas de la piel:

■ Contrólese bien la diabetes.
■ Mantenga la piel limpia y seca. Use talco en puntos de contacto de piel con piel, como las axilas y la ingle.
■ Evite los baños y duchas muy calientes. Si tiene la piel seca, no tome baños de burbujas. Los jabones humectantes pueden ayudar. Luego use una crema regular de piel, pero no se la ponga entre los dedos. La humedad adicional en esa zona puede contribuir a que le salgan hongos.
■ Evite la piel reseca. Si tiene comezón o sequedad en la piel, rascarse puede causar llagas e infecciones. Póngase crema humectante en la piel para evitar que se raje, especialmente cuando hace mucho frío o viento.
■ Cúrese los cortes de inmediato. Lave los cortes leves con agua y jabón. Solo use antibiótico en crema o ungüento si su médico lo aprueba. Tape los cortes leves con una gasa estéril. Vaya al médico de inmediato si tiene un corte, quemadura o infección serios.
■ Durante los meses secos y de mucho frío, mantenga más húmeda su casa. En lo posible, báñese con menos frecuencia durante esos meses.
■ Use champús suaves.
■ No use rociadores de higiene íntima.
■ Cuídese mucho los pies. Examíneselos a diario en busca de llagas y cortes. Póngase zapatos anchos, que le queden bien y sin tacos. Examine sus zapatos en busca de objetos extraños antes de ponérselos.
■ Hable con su médico o dermatólogo (médico de la piel) si tiene problemas de la piel que no ha podido resolver solo.

¿De qué manera la diabetes aumenta el riesgo de problemas de la piel?

Mantener un buen control de la diabetes ayuda a evitar los problemas de la piel. Un alto nivel de glucosa en la sangre puede aumentar su riesgo de infecciones porque:

■ Hace que la piel pierda agua, lo que la reseca y aumenta la posibilidad de que se agriete. Esto puede permitir el ingreso de bacterias.
■ Causa que los vasos sanguíneos cerca de la piel se angosten u obstruyan.
■ Causa daño a los nervios con el tiempo. Esto puede aumentar su traspiración, lo que también hace que la piel se reseque.
■ Reduce su capacidad de combatir bacterias dañinas.

¿Cuáles son las infecciones de la piel más comunes?

Infecciones bacterianas

El estafilococo es el tipo más común y más grave de bacteria. Las infecciones pueden extenderse a la piel y volverse graves. Se utilizan antibióticos para su tratamiento.

Las personas con diabetes pueden tener varios tipos de infecciones bacterianas:
■ Orzuelos (infección del párpado)
■ Forúnculos
■ Foliculitis (infección de los folículos)
■ Abscesos (infecciones profundas de la piel y el tejido debajo de esta)
■ Infecciones alrededor de las uñas

Infecciones micóticas

La mayoría de las infecciones micóticas u hongos en las personas con diabetes las causa Candida albicans. Estos hongos tipo levadura pueden crear parches rojos y mojados que pican y están rodeados por pequeñas ampollas y escamas. Estas infecciones se producen en puntos cálidos y húmedos como la ingle, debajo de las mamas o entre los dedos de los pies. Sin tratamiento, las infecciones micóticas pueden ser peligrosas ya que es posible que den lugar a infecciones bacterianas más graves.

Entre los tipos de infecciones micóticas están:

■ levadura
■ pie de atleta
■ tiña inguinal

■ balanitis genital

martes, 1 de septiembre de 2015

Diabetes consejos nutricionales

Consejos comunes a todas las dietas que debe seguir un paciente con diabetes mellitus:

• Para reducir la grasa en la dieta, la leche puede ser desnatada. Es un alimento básico del que, si es posible, no se debería prescindir nunca. Se recomienda medio litro diario en un adulto sano. Se pueden sustituir 100 cc de leche desnatada por un yogur desnatado, pero no por quesos curados, que son muy ricos en grasas saturadas y, por tanto, en calorías.

• El pan más recomendado es el integral, porque su contenido en fibra produce menor elevación de glucemia (azúcar en la sangre) que el pan blanco.

• La fruta puede ser de cualquier tipo, quizá con la excepción del consumo frecuente o excesivo de plátanos y uvas. Siempre respetarán los pesos indicados. Procure tomarlas frescas y crudas, no en compota o preparadas. Se recomienda que tome al día dos o tres piezas.

• Es aconsejable que la carne sea de pollo (sin piel), vaca o ternera, siempre muy limpia. Sólo tomará carnes rojas unas cuatro veces al mes.

• El pescado puede ser blanco o azul. Procure siempre tomar más pescado que carne, y al menos dos o tres veces por semana tome pescado azul. Si precisa seguir una dieta baja en calorías (hipocalórica), recuerde que los pesos de las dietas valen para el pescado blanco; para saber los pesos del pescado azul, reduzca la cantidad indicada de la siguiente forma: 150 g de pescado blanco son lo mismo que 100 g de pescado azul.

• Huevos: le recomendamos que no tome más de 4 unidades a la semana. Si tiene el colesterol elevado, no debe tomar más de tres yemas a la semana. Una cosa que se puede hacer es prepararse una tortilla a la francesa con dos claras y una yema.

• Las verduras deben tomarse al menos una vez al día; las más recomendadas son las que se consumen frescas (en ensalada).

• El aceite más aconsejable es el de oliva, aunque puede usar otros aceites vegetales, como el de soja, girasol o maíz. Lo más importante es respetar estrictamente la cantidad indicada en cada dieta para elaborar los platos del menú diario, sobre todo si sigue una dieta baja en calorías (hipocalórica).

Tampoco debe utilizar manteca ni mantequilla en sustitución del aceite, porque producen las mismas calorías y llevan grasas saturadas, que son más perjudiciales para la salud.

• Para endulzar no utilice azúcar de forma habitual. Use stevia, aspartamo o sacarina, que no llevan calorías. Otros sustancias para endulzar, como el sorbitol o la fructosa, le aportan las mismas calorías que si tomase azúcar a igualdad de peso. Sin embargo, como endulzan más pueden utilizarse en cantidades inferiores.

• No le aconsejamos tomar alimentos para diabéticos. Debe intentar tener una alimentación lo más parecida al resto de su familia. Su alimentación sólo será muy distinta a la de las otras personas que viven con usted en el caso de que sea obeso y necesite perder peso siguiendo una dieta especialmente baja en calorías.

• Lea detenidamente el etiquetado de todos los productos alimentarios que consuma. Descubrirá que sustancias como el sodio, la dextrosa, la sacarosa, la fructosa o el sorbitol se encuentran en muchos alimentos que no hubiera imaginado. Evite los alimentos “ligth” que tengan sorbitol o fructosa.

• Su bebida ideal a lo largo del día y en las comidas debe ser el agua. También puede tomar de forma libre el té, otras infusiones o café solo. De vez en cuando puede tomar Pepsi Diet®, Coca Light®, o Tab®. Nunca deberá tomar cerveza, ni siquiera sin alcohol, vino o bebidas de mayor graduación.

• Respete siempre los pesos de los alimentos.


• En función del contenido en hidratos de carbono de los alimentos podrá intercambiarlos consultando unas tablas (se las incluimos más adelante) de intercambio de raciones (tablas de equivalencias por contenido en hidratos de carbono).

lunes, 31 de agosto de 2015

¿Cómo puede prevenir y tratar la prediabetes?

¿Qué es la prediabetes?

El cuerpo produce glucosa (o azúcar en la sangre) utilizando los alimentos que usted come. La insulina, una hormona producida por el páncreas, transporta glucosa del flujo sanguíneo hasta las células, donde se utiliza para producir energía. Este proceso regula la cantidad de azúcar en la sangre, impidiendo que suba o baje demasiado.

La prediabetes es un trastorno en el cual el cuerpo se vuelve resistente al efecto de la insulina y el páncreas no produce suficiente insulina para vencer esta resistencia. Esto hace que el nivel de azúcar en la sangre suba más de lo normal. Con el tiempo, el exceso de glucosa en la sangre pone a la persona en peligro de sufrir una enfermedad cardiaca o un derrame cerebral, o de desarrollar la diabetes de tipo 2.

¿Quién corre el riesgo de desarrollar prediabetes?

Según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, en Estados Unidos hay 57 millones de adultos que tienen prediabetes. A medida que la población aumenta en edad, engorda más y se mantiene inactiva, el número de adultos con prediabetes se incrementa. El número de niños y jóvenes adultos que tienen prediabetes también está aumentando.

Entre los factores de riesgo que aumentan las posibilidades de que alguien desarrolle prediabetes están:
• Tener sobrepeso u obesidad
• No hacer ejercicio
• Tener antecedentes familiares de diabetes de tipo 2
• Tener 45 años o más (sin embargo, hoy en día, gente más joven, incluso niños y adolescentes, tienen factores de riesgo)
• La raza o ascendencia (los índices de diabetes son más altos entre los afroamericanos, hispanos/latinos e indoamericanos)
• Tener diabetes gestacional (diabetes que ocurre durante el embarazo) o tener un bebé que pesó más de 4 kilos (9 libras) al nacer.

¿Cómo puede saber si tiene prediabetes?

La prediabetes no tiene señas ni síntomas evidentes. Para diagnosticar este trastorno se emplean dos pruebas que miden el nivel de glucosa en la sangre:

Prueba de la glucosa en ayunas (GPA).
En esta prueba le extraen sangre después de ayunar toda la noche o por un tiempo mínimo de 8 horas.

Prueba oral de tolerancia a la glucosa (OTG). Para esta prueba tiene que ayunar por lo menos durante 8 horas.
Le extraen sangre antes de tomar 8 onzas (una taza) de una solución azucarada y 2 horas después de haberla tomado.
(Si después de 2 horas tiene entre 140 y 199 mg/dL de glucosa en la sangre, tiene tolerancia alterada a la glucosa, que es un trastorno prediabético.)

¿Por qué la prediabetes debe tomarse en serio?

Anualmente, 1 de cada 10 pacientes (o sea 10%) con prediabetes desarrolla la diabetes de tipo 2.

Si la diabetes no se trata, puede causar ceguera, fallo renal, daños neurológicos, enfermedad cardiaca, derrames y alta presión sanguínea. Aun cuando su nivel de glucosa en la sangre es sólo un poco más alto de lo normal, como lo es en la prediabetes, usted corre mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

¿Cómo puede prevenir y tratar la prediabetes?

La prevención de la prediabetes (y la diabetes de tipo 2) es posible aun cuando haya antecedentes de diabetes en la familia.

En la mayoría de personas con prediabetes, puede evitarse la progresión a la diabetes si se hacen cambios en el estilo de vida que incluyan los siguientes:

• Adoptar un plan de comidas balanceadas, con muchas frutas, vegetales y granos integrales, y pocas grasas
• Realizar actividad física con regularidad (una media hora cinco veces a la semana)
• Mantener un peso saludable (si tiene sobrepeso, perder tan sólo 5% ó 10% de su peso puede ayudarlo mucho a reducir la posibilidad de desarrollar diabetes de tipo 2)

Aunque los cambios en el estilo de vida son la primera opción para tratar la prediabetes y prevenir la diabetes, los medicamentos pueden ser una opción, conjuntamente con dieta y ejercicio. Se ha demostrado que varios medicamentos reducen el riesgo de que la prediabetes avance a diabetes, entre ellos metformina, rosiglitazona, pioglitazona y acarbosa.

Debido a la conexión que existe entre la diabetes de tipo 2 y la obesidad, los medicamentos que ayudan a perder peso también pueden reducir el riesgo de desarrollar la diabetes.

¿Qué debe hacer con esta información?

Si tiene sobrepeso y más de 45 años de edad, la próxima vez que vaya al médico debe hacerse examinar para ver si tiene prediabetes.


Si ése es el caso, debe examinarse cada 1 ó 2 años después de haber recibido el diagnóstico para ver si tiene la diabetes de tipo 2.


Recuerde que la prediabetes no siempre se convierte en diabetes de tipo 2. Es esencial elegir un estilo de vida saludable para hacer que el nivel de glucosa en la sangre vuelva a ser normal y mantenerlo bajo control.

lunes, 24 de agosto de 2015

Tratamiento de impotencia en diabéticos

Tratamiento en impotencia y diabetes

Se ha comprobado que el tratamiento de la disfunción eréctil puede mejorar el cumplimiento terapéutico de enfermedades como la diabetes o la hipertensión arterial. Lo que sorprende es que tratando la alteración de la erección, mejore el buen control de la enfermedad subyacente.

Esto se debe al aumento de la autoestima que experimenta el paciente al recobrar sus erecciones, su vida sexual y normalizar su vida de pareja. Este incremento en la autoestima puede llevarle a una mayor preocupación por cuidarse.

También interviene lo que se denomina “el efecto conciencia de enfermedad”, es decir, la mayoría de las enfermedades crónicas con riesgo cardiovascular no son sintomáticas, pero, sin embargo, las personas con diabetes asocian la disfunción eréctil a su enfermedad y la sitúan como “síntoma guía” del control de la misma, con lo que al mejorar su disfunción eréctil se comprometen con una mejor adherencia al control y tratamiento de las complicaciones de la diabetes y la enfermedad en general.

En ocasiones la diabetes es motivo para no mantener relaciones sexuales. La diabetes, desde el aspecto de la sexualidad, no sólo afecta a la erección. También puede ser causa de una disminución de los niveles de testosterona en sangre y por lo tanto, puede disminuir el deseo sexual. Se espacian las relaciones sexuales aún en aquellos casos en que no hay alteraciones del mecanismo de la erección.

A muchos varones les da vergüenza consultar su problema. Según estudios, del total de varones que sufren disfunción eréctil, sólo consultan con un médico el 25% de los mismos.

Es decir, tres cuartas partes de los que la sufren lo hacen sin buscar ayuda terapéutica. En estos casos, es muy importante ir al médico, ya que es una patología más que requiere control médico y para la que existe tratamiento.

En varones con diabetes se ha observado una buena respuesta (superior al 80%) a los fármacos orales para el tratamiento de la disfunción eréctil.

Además no hay que olvidar:

·      La alimentación y el ejercicio, cuidados básicos que se recomiendan para todas las personas con diabetes.

·      Un buen control de tu glucemia.

·      El control de otras enfermedades que acompañan a la diabetes, como la hipertensión arterial o las cardiopatías.

·      Suprimir o modificar en lo posible, y siempre bajo control médico, los fármacos que puedan conllevar, como efecto secundario, un problema de erección.

Lo ideal es que consultes a tu médico antes de que se produzca la patología. Un varón joven al que se le diagnostica diabetes, debe estar informado que a largo plazo puede desencadenar una alteración de la erección.

Si se empieza a prevenir, lo más probable es que no te aparezca o, por lo menos, será más leve y con mejor respuesta a los fármacos.


Tener una vida sexual activa y sana es muy importante para tu bienestar, tanto a nivel individual como para relacionarte con tu pareja. No debes renunciar a ella porque tengas diabetes, sino adaptarla a tu enfermedad y saber que existen soluciones para resolver los problemas de erección.


Sexo en mujer con diabetes

Disfunción sexual en mujer con diabetes

Una de las complicaciones urológicas bastante frecuente en las personas con diabetes se observa en la esfera sexual, por la asociación de factores vasculares (afectación de pequeñas arterias), neurológicos en los hombres (afectación de los nervios que producen la erección) y metabólicos en las mujeres.

La disfunción sexual femenina es la incapacidad de la mujer para lograr una respuesta sexual normal durante la relación con su pareja. Se observa entre el 20 y el 30% de las mujeres con diabetes tipo 1 y en cerca de 40% de las mujeres con diabetes tipo 2.

Las disfunciones sexuales más frecuentes en las mujeres con diabetes son:

  • Disminución o ausencia de deseo sexual.
  • Menor intensidad de excitación sexual, dificultad o incapacidad para alcanzar el orgasmo (anosgarmia).
  • Sequedad vaginal por insuficiente lubricación y coito doloroso (dispareunia).


Estos efectos son similares a los que se observan en las mujeres tras la menopausia. Los mecanismos exactos por los cuales se produce la disfunción sexual femenina no han sido del todo esclarecidos.

Ante alguno de estos síntomas, se recomienda siempre intentar corregir la hiperglucemia (altos niveles de azúcar en sangre) y los factores agravantes que estén presentes, ya que no existen guías clínicas específicas para el tratamiento de las disfunciones sexuales femeninas.
En los casos de sequedad vaginal, se pueden utilizar lubricantes, realizar cambios en las posiciones adoptadas durante el coito con la finalidad de aumentar la estimulación sexual, psicoterapia o medicación antidepresiva.

Factores que participan en la disfunción sexual femenina:

Hiperglucemia: reduce la hidratación de la mucosa vaginal produciendo mala lubricación y puede producir dispareunia (dolor durante el coito); a su vez esto puede condicionar la presencia de infecciones vaginales.

Lesión de los nervios: produce descenso significativo de la estimulación del clítoris, fibrosis del tejido vaginal y reduce la musculatura de la pared vaginal con lo que disminuye la respuesta sexual.

Lesión de las pequeñas arterias: disminuye la irrigación sanguínea del clítoris y de las paredes vaginales reduciendo la estimulación sexual y produciendo dispareunia.

Cambios hormonales: alteración de la hormona tiroidea, ovario poliquístico, o la alteración de hormonas hipofisarias.


Factores agravantes: el tabaquismo, un abuso del consumo de alcohol, los medicamentos, las infecciones o problemas psiquiátricos (depresión) o psicológicos (estrés).

Impotencia en hombres con diabetes

Impotencia en hombres con diabetes

Una de las complicaciones urológicas que se da con frecuencia en las personas con diabetes se observa en la esfera sexual, por la asociación de factores vasculares (afectación de pequeñas arterias): neurológicos en los hombres (afectación de los nervios que producen la erección) y metabólicos en las mujeres.

Tener una vida sexual activa y sana es muy importante para tu bienestar, tanto a nivel individual como para relacionarte con tu pareja. No debes renunciar a ella porque tengas diabetes, sino adaptarla a tu enfermedad y saber que existen tratamientos.

Las disfunciones sexuales más frecuentes en los hombres con diabetes son:

• Disfunción eréctil (DE).

Es la incapacidad recurrente para conseguir y mantener una erección suficiente para permitir una relación sexual satisfactoria.

Los hombres con diabetes tienen 2-3 veces más probabilidad de presentar DE que los hombres que no tienen la enfermedad. Además, los síntomas de la disfunción eréctil se suelen observar incluso antes de los 40 años de edad.

La incidencia de DE se incrementa si existen otros factores asociados como hipertensión arterial (HTA), arteriosclerosis, tabaquismo, obesidad, etc.

Por otro lado, los hombres con diabetes que no llevan un buen control de los valores de azúcar en sangre presentan entre 2 y 5 veces mayor posibilidad de desarrollar DE que los hombres que consiguen mantener bajos los niveles de azúcar.

Algo similar se observa en los hombres con hábitos sedentarios, donde el riesgo de presentar DE es un 30% superior que en los hombres con diabetes que realizan ejercicio físico regularmente.

Tratamiento para la DE

El tratamiento de la disfunción eréctil en hombres con diabetes debe comenzar con un cambio de los hábitos (disminución del peso corporal, incremento de la actividad física, normalización de las cifras de tensión arterial, control de los valores de azúcar en sangre si están elevados, abandono del tabaco, y reducción de la ingesta de alcohol).

Con la incorporación y mantenimiento de estas medidas se puede lograr la desaparición de la DE hasta en el 30% de los casos.

Si no se observa mejoría con el cambio de los hábitos, el médico puede indicar la medicación por vía oral u otro tratamiento o técnica que mejor se adecue a tu situación.

• Eyaculación retrógrada.

Es un trastorno por  el que el semen, en lugar de ser expulsado hacia el exterior (anterógrada), es eyaculado hacia la vejiga, debido a que el cuello vesical se cierra de forma incompleta.

Se suele observar en hombres con diabetes de larga evolución y el mecanismo por el que se produce es por la afectación de los nervios (neuropatía diabética).

Puede afectar hasta el 30% de los hombres con diabetes y puede ser causa de infertilidad en jóvenes con diabetes, aunque existen técnicas para que el hombre con diabetes, si lo desea, pueda tener hijos con su pareja.

En los casos de una diabetes mal controlada o de larga duración, se puede producir aneyaculación (ausencia de eyaculación) debido a una afectación neurológica severa.


No obstante, ante cualquier duda, consulta con tu equipo médico de referencia, que analizará tu caso y te recomendará el tratamiento o técnica más adecuada, en caso de que sea necesario.