Tarjeta de presentación

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Experiencia y calidez excepcional, a sus ordenes.

sábado, 19 de septiembre de 2015

METFORMINA

METFORMINA INFORMACIÓN AL PACIENTE

1.- QUÉ ES Y PARA QUE SE UTILIZA

1.1 Acción: Antidiabético oral. Hipoglucemiante.

1.2 Cómo actúa este fármaco: La metformina actúa reduciendo la producción de azúcar (glucosa) en el hígado, además impide la degradación de los ácidos grasos utilizados en la producción de glucosa e incrementa la eliminación de la glucosa desde el músculo, el hígado y otros tejidos donde se almacena.

1.3 Usos principales: - Tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2 en pacientes cuya cantidad de azúcar (glucosa) en sangre no puede ser controlada de forma adecuada mediante la dieta, la pérdida de peso y el ejercicio.

1.4 Inicio del efecto: Aproximadamente 2 horas.

1.5 Duración de la acción: De 12 a 15 horas.

1.6 Formas farmacéuticas disponibles. Comprimidos.

2.- ANTES DE TOMAR ESTE MEDICAMENTO:

2.1 Contraindicaciones (no tome este medicamento):

Alergias: Consulte a su médico o farmacéutico si ha tenido alguna vez una reacción inusual o alérgica a metformina o a cualquier otra sustancia como alimentos, conservantes o colorantes.

No se debe tomar en caso de padecer alteraciones tiroideas grave, diabetes mellitus tipo 1, diabetes complicadas con cetoacidosis (cetonas en sangre), predisposición acidosis láctica (ácido láctico en sangre) o coma diabético, insuficiencia renal, hepática o respiratoria grave, insuficiencia cardíaca, insuficiencia coronaria, intervenciones quirúrgicas o presencia de infecciones o traumatismos y quemaduras graves (se deberá utilizar insulina) y deshidratación grave.

2.2 Precauciones mientras utiliza este medicamento; advertencias especiales:

2.2.1 Otros problemas médicos:

La presencia de ciertos problemas médicos puede afectar a la dosis de metformina que usted requiere. Tenga especial cuidado si usted padece o ha padecido: diarrea, variaciones hormonales en algunas mujeres (durante la pubertad, menstruación, etc), fiebre, estrés mental, glándula adrenal hiperactiva, problemas digestivos, enlentecimiento del vaciado del estómago, vómitos, alteraciones cardíacas o vasculares, insuficiencia hipofisaria, insuficiencia adrenal, estados de malnutrición o debilidad.

Cuando padezca de forma puntual alguna de las anteriores enfermedades, podría ser necesaria la utilización de insulina por lo que se recomienda consultar al médico en este caso. El tratamiento con metformina debe ser retirado temporalmente en condiciones que predispongan a falta de oxígeno en los tejidos (hipoxia tisular), como afecciones graves (principalmente urinarias), hemorragias importantes, anemia avanzada, etc.

En caso de alteraciones renales, coronarias, etc, que requieran exámenes médicos que utilicen medicamentos denominados agentes de contraste (contrastes iodados por vía parenteral) con rayos X, la utilización de metformina debe ser interrumpida y restaurada 48 horas después de que se realicen exámenes en los que se registre una función renal normal.

Si padece insuficiencia hepática o renal leve o moderada deberá guardar también precauciones ante el riesgo de que se acumule el medicamento en su organismo.

2.2.2 Alcohol: La toma de cantidades moderadas de alcohol durante las comidas generalmente no causa problemas, sin embargo, cantidades mayores de alcohol durante mucho tiempo o fuera de las comidas, pueden disminuir los niveles de glucosa en sangre, aumentando el riesgo de hipoglucemia.

2.2.3 Exposición al sol: No existen recomendaciones específicas.

2.2.4 Controles analíticos: Resulta útil realizar controles periódicos de glucosa en sangre para comprobar la eficacia del tratamiento, así como para que su médico pueda ajustar su dosis de metformina, planificar su dieta y su programa de ejercicios. Asimismo se recomienda realizar controles de cetonas en orina; si éstas cetonas están presentes, se recomienda avisar al médico de inmediato. También se recomienda vigilar los niveles de creatinina sérica cada 6 meses con el fin de seguir un control de la función renal.

2.2.5 Otras consideraciones especiales: Se aconsejan visitas periódicas a su médico para evaluar el progreso de la enfermedad. Pregunte a su médico que clase de ejercicio debe realizar, la mejor hora para hacerlo y cuánto tiempo debe emplear cada día.

Después de padecer diabetes durante muchos años, algunos pacientes llegan a ser insensibles a los síntomas de hipoglucemia y tienen riesgo de sufrir complicaciones cerebrales graves debidas a una hipoglucemia prolongada y no identificada.

En muchos pacientes el efecto de los antidiabéticos orales disminuye con el tiempo, fenómeno que se conoce como fallo secundario.

Consulte a su médico si después de un tratamiento adecuado a largo plazo detecta una subida de la cantidad de glucosa en sangre a través de sus análisis de sangre rutinarios.

Si es usted fumador y decide dejar de fumar, su dosis de metformina puede requerir una reducción. Se recomienda consultar a su médico en el caso de que decida dejar de fumar. También es importante una hidratación adecuada.

2.2.6 Advertencias dietéticas: Es fundamental seguir una dieta adecuada proporcionada por su médico. Aunque la ingesta de azúcares simples no está prohibida, el consumo de grandes cantidades de alimentos azucarados en poco tiempo puede desencadenar un aumento rápido de la glucosa sanguínea.

Los pacientes diabéticos deben disponer a todas horas de comidas o bebidas azucaradas que aumenten rápidamente sus niveles de glucosa en sangre en caso de hipoglucemia.

2.3 Interacciones con alimentos y bebidas y Alimentos: los alimentos no parecen influir en el efecto de la metformina. ÿ Bebidas: las bebidas no parecen influir en el efecto de la metformina.

2.4 Uso por mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, niños y ancianos
2.4.1 Embarazo: Aunque hay un estudio que informa de la relativa seguridad de la metformina por vía oral durante el embarazo, este tipo de medicamentos no esta indicado para la diabetes en embarazadas que no puede ser controlada por la dieta, siendo la insulina el medicamento de elección en estos casos.

Es especialmente importante para su salud y la de su bebé un control riguroso de sus niveles de glucosa en sangre ya que así se puede disminuir el riesgo de defectos de nacimiento, anomalías fetales o muerte durante el parto. La cantidad de insulina que usted necesita puede variar durante y después del embarazo.

Los niveles de glucosa en sangre pueden disminuir durante el parto y unos días después lo que deberá ser controlado cuidadosamente por su médico. Consulte a su médico si está embarazada o planea estarlo.

2.4.2 Lactancia: Se ignora si este medicamento se excreta con la leche materna. Se recomienda suspender la lactancia materna o evitar la administración de este medicamento.

2.4.3 Niños: Los hipoglucemiantes orales no son efectivos en diabetes tipo 1. Puesto que la diabetes tipo II es infrecuente en niños, la información relativa al uso de estos medicamentos en niños es muy escasa. Uso no recomendado.

2.4.4 Ancianos: Aunque en principio el uso de metformina en ancianos es similar al de adultos más jóvenes, estos pacientes pueden ser más propensos a padecer acidosis láctica que puede ser fatal si no se toman medidas urgentes.
También se deberá vigilar en estos ancianos una posible disfunción renal que puede requerir un ajuste de dosis o incluso una interrupción del tratamiento.

2.5 Conducción y uso de maquinaria: Se aconseja precaución especial para evitar hipoglucemia durante la conducción de vehículos y el manejo de maquinaria peligrosa o de precisión.

2.7 Interacción con otros medicamentos ¿Toma otros medicamentos? Informe a su médico o farmacéutico si está tomando o ha tomado recientemente cualquier otro medicamento, especialmente en el caso de: ÿ Anabolizantes hormonales (estanozolol, metenolona, nandrolona, testosterona) ÿ Anticonceptivos orales, ÿ Betabloqueantes (acebutolol, propranolol), ÿ Cimetidina, ÿ Inhibidores del enzima convertidor de angiotensina (captoprilo), ÿ incluso los adquiridos sin receta médica.

3.- CÓMO USAR ESTE MEDICAMENTO:

3.1 Dosificación: Adultos y ancianos: ÿ Diabetes tipo 2: inicial, 850 mg/12 h; si no se obtiene un buen control de la diabetes, su médico podrá aumentar paulatinamente la dosis cada dos semanas hasta una dosis máxima de 3 g/día. Si estima que la acción de metformina es demasiado fuerte o débil, comuníqueselo a su médico o farmacéutico.

3.2 Forma de uso, vía de administración: Se recomienda administrarlo preferentemente con las comidas, durante el desayuno y la cena.

3.3 Duración del tratamiento: Se debe realizar un seguimiento de la enfermedad con controles periódicos. Recuerde que la metformina controla la diabetes aunque no la cura, por lo que es necesario un tratamiento a lo largo de toda la vida.

3.4 Sobredosis

3.4.1: Síntomas ÿ Hipoglucemia:

Una sobredosis de metformina puede dar a hipoglucemia. Los síntomas de hipoglucemia pueden variar para cada persona y suelen incluir: ansiedad, sensación de embriaguez, visión borrosa, sudor frío, piel pálida y fría, adormecimiento, hambre excesiva, aceleración del ritmo cardíaco, dolor de cabeza, náuseas, nerviosismo, pesadillas, sueño no reparador y cansancio o debilidad inusual.

En casos graves se puede producir: dificultades en el habla, dificultad en la concentración, confusión, temblores, coma, daño cerebral irreversible y en última instancia, muerte. ÿ Acidosis láctica: La toma de grandes cantidades de metformina, bajo ciertas circunstancias puede causar acidosis láctica.

Los síntomas de la acidosis láctica son graves y aparecen rápidamente, ocurriendo usualmente cuando otros problemas de salud no relacionados con el medicamento están presentes y son muy graves, tales como ataque al corazón o insuficiencia renal. Los síntomas incluyen náuseas, vómitos, diarrea, respiración rápida y poco profunda, dolor muscular severo o calambres, adormecimiento inusual o cansancio o debilidad inusuales.

3.4.2: Acciones a seguir ¿qué hacer? e Hipoglucemia: En caso de hipoglucemia leve o moderada es suficiente ingerir rápidamente alimentos o bebidas con azúcar (por ejemplo: pastillas de glucosa, zumos de frutas, bebidas gaseosas con azúcar, miel, terrones de azúcar o caramelos).

En caso de hipoglucemia grave (coma) administrar una inyección de glucagón o acuda al centro de urgencias más próximo. Acidosis láctica: Si le suceden síntomas de acidosis láctica, deberá comprobar su nivel de azúcar en sangre y ser hospitalizado con la máxima urgencia para corregir las alteraciones electrolíticas con bicarbonato sódico. También debe avisar a su médico si sufre de vómitos graves.

3.5 Olvido de una dosis: Tomarla cuando lo recuerde. Si está próxima la siguiente toma, omitir la dosis olvidada para continuar con el régimen de dosificación habitual. No tomar el doble de la dosis en la siguiente.

3.6 Interrupción del tratamiento: No interrumpa el tratamiento a menos que se lo ordene su médico.

4.- POSIBLES EFECTOS ADVERSOS DE ESTE MEDICAMENTO. Como todos los medicamentos, puede tener efectos adversos.

Consulte a su médico inmediatamente si aparece alguno de los síntomas siguientes: ÿ Gravedad importante pero presentación no habitual: Acidosis láctica (rápido y grave) que incluye náuseas, vómitos, diarrea, respiración rápida y poco profunda, dolor muscular severo o calambres, adormecimiento inusual o cansancio o debilidad inusuales; hipoglucemia grave (presentación excepcional) que incluye convulsiones e inconsciencia.

Consulte a su médico, tan pronto como le sea posible, si aparece alguno de los síntomas siguientes: ÿ Gravedad moderada y presentación no habitual: hipoglucemia moderada que incluye ansiedad, sensación de embriaguez, visión borrosa, sudor frío, piel pálida y fría, adormecimiento, hambre excesiva, aceleración del ritmo cardíaco, dolor de cabeza, náuseas, nerviosismo, pesadillas, sueño no reparador y cansancio o debilidad inusual.

Pueden darse otros efectos adversos: ÿ Menor gravedad pero con mayor frecuencia: Pérdida de apetito; sabor metálico; gases pasajeros; dolor de estómago; náuseas y vómitos; pérdida de peso; disminución de la absorción de ciertas sustancias como vitamina B12 Si se observa cualquier otra reacción no descrita, consulte a su médico o farmacéutico.

5.- CONSERVACION.

5.1 Condiciones de conservación. Mantenga la metformina fuera del alcance y de la vista de los niños. No se precisan condiciones especiales de conservación. Conservar protegido de la humedad y de la luz y el calor directos.

5.2 Caducidad. No utilizar la metformina después de la fecha de caducidad indicada en la caja.


domingo, 13 de septiembre de 2015

Colesterol Diabetes Corazón

Dislipidemias diabetes corazón

Preguntas que debe hacerle a su médico
• ¿Qué indica mi perfil lipídico?
• ¿Cuál es el nivel deseado de lípidos en mi caso?
• ¿Cuáles son las opciones de tratamiento para lípidos anormales?
• ¿Cuáles son los riesgos y beneficios de cada uno de estos tratamientos?
• ¿Debo consultar con un endocrinólogo?

¿Qué es la dislipidemia?

El colesterol y los triglicéridos, conocidos como lípidos, son sustancias grasas que el cuerpo produce normalmente.

La dislipidemia implica que el nivel de lípidos en la sangre es demasiado alto o bajo. Los tipos más comunes de dislipidemia son:

• Alto nivel de lipoproteína de baja densidad (colesterol
“malo” o LDL por sus siglas en inglés).

• Bajo nivel de lipoproteína de alta densidad (colesterol
“bueno” o HDL por sus siglas en inglés).

• Alto nivel de triglicéridos (grasas en la sangre).

La dislipidemia contribuye a la aterosclerosis (angostamiento de las arterias), enfermedad en la que depósitos grasos llamados placa se acumulan en las arterias con el tiempo. 

Las arterias son los vasos sanguíneos que llevan la sangre del corazón al resto del cuerpo.

Si la placa causa el angostamiento de las arterias, es más probable que tenga enfermedades del corazón o la enfermedad arterial periférica (menor flujo sanguíneo en las extremidades, frecuentemente, las piernas), o que tenga un ataque al corazón o apoplejía (derrame cerebral).

¿Sabía usted?

Un nivel anormal de grasa en la sangre—dislipidemia—afecta a las personas con diabetes de tipo 2 más que a quienes tienen diabetes de tipo 1.

¿Por qué las personas con diabetes deben saber sobre la dislipidemia?

Las personas con diabetes son más propensas a la aterosclerosis, enfermedades del corazón, mala circulación y apoplejía que las personas que no tienen diabetes.

Muchas personas con diabetes tienen varios factores de riesgo que contribuyen a la aterosclerosis y sus complicaciones.

Estos incluyen la presión arterial alta, el sobrepeso y un alto nivel de glucosa (azúcar) en la sangre. La dislipidemia eleva el riesgo de aterosclerosis en las personas con diabetes.

La dislipidemia más común en personas con diabetes es la combinación de un nivel alto de triglicéridos y un bajo nivel de colesterol HDL. Las personas con diabetes también pueden tener un nivel alto de colesterol LDL.

¿Cómo puede darse cuenta si tiene dislipidemia?

La dislipidemia no presenta síntomas (lo que siente). Los proveedores de servicios de salud la detectan con un análisis de sangre llamado un perfil lipídico. Esta prueba determina la cantidad de colesterol, triglicéridos y otras grasas en la sangre.

Por lo general, las personas se hacen el perfil lipídico después de pasar la noche en ayunas.

Muchos factores afectan el nivel de lípidos, entre ellos:

• Edad, sexo y antecedentes familiares de enfermedades del corazón
• Factores de estilo de vida, como lo que come, su nivel de actividad física y consumo de bebidas alcohólicas y tabaco
• Presión arterial alta
• Alto nivel de glucosa en la sangre

¿Qué niveles de lípidos son adecuados?

El nivel objetivo (o deseado) de lípidos depende de sus factores de riesgo para enfermedades del corazón. Mientras más factores de riesgo tenga, menor debe ser su nivel de LDL.

Los expertos recomiendan los siguientes niveles:

Colesterol LDL: menos de 100 mg/dL (miligramos por decilitro), o en el caso de personas con diabetes, enfermedades del corazón o aterosclerosis, menos de 70 mg/dL menos de 130 mg/dL para las personas que no tienen diabetes y tienen pocos factores de riesgo de enfermedades del corazón.

Colesterol HDL: más de 40 mg/dL en el caso de hombres y más de 50 mg/dL en el caso de mujeres

Triglicéridos: menos de 150 mg/dL

Su médico lo ayudará a fijar objetivos.

¿Qué puede hacer para mejorar el nivel de lípidos y mantener la salud del corazón?

Puede mejorar su nivel de lípidos con una dieta sana para el corazón y pérdida de peso, mayor actividad física y buen control de la presión arterial y glucosa en la sangre.

Puede disminuir el colesterol LBD limitando el consumo de grasas, particularmente grasas animales y grasas trans (grasas artificiales en ciertos alimentos). También puede reducir el nivel de lípidos si añade más frutas, vegetales y fibra a su dieta. Es posible que además necesite tomar medicamentos.

Entre los medicamentos disponibles para el tratamiento de la dislipidemia, las estatinas a menudo son la primera opción para reducir el nivel total de colesterol y el colesterol LBD.

Las embarazadas nunca deben ingerir estatinas.

Entre otros medicamentos que reducen el colesterol se encuentran los bloqueadores de absorción de colesterol (ezetimiba), las resinas captadoras de ácido biliar (colestiramina, colestipol y colesevelam hidrocloruro) y el ácido nicotínico (niacina).

Es posible que deba usar una combinación de ellos si un solo medicamento no lo ayuda a alcanzar el nivel deseado.

Se puede usar los fibratos (gemfibrozilo, fenofibrato y clofibrato) y la niacina de liberación prolongada para reducir los triglicéridos o aumentar el nivel de colesterol HDL en base a su perfil lipídico.

Siga los consejos de su médico sobre dieta, ejercicio y medicamentos. Los exámenes médicos rutinarios y análisis de sangre anuales para determinar su nivel de lípidos pueden ayudarlo a controlar la dislipidemia y alcanzar sus objetivos.


lunes, 7 de septiembre de 2015

Tengo Diabetes o Prediabetes

Prediabetes

Preguntas que debe hacerle a su médico

·  ¿Es necesario que me haga pruebas de prediabetes?
· Si tengo prediabetes, ¿debo hacerme pruebas para diabetes de tipo 2? ¿Con qué frecuencia?
·  ¿Debo tomar medicamentos para la prediabetes?
·  ¿Cuáles son los beneficios y riesgos de los medicamentos para la prediabetes?
·  ¿Cómo puedo perder el peso necesario?
·  ¿Debo consultar con un endocrinólogo?

¿Qué es la prediabetes?

El cuerpo produce glucosa (azúcar) en la sangre utilizando los alimentos que usted come. La insulina, una hormona producida por el páncreas, transporta glucosa del flujo sanguíneo hasta las células, donde se utiliza para producir energía. Este proceso impide que la cantidad de glucosa en la sangre suba o baje demasiado.

La prediabetes es un trastorno en el cual el nivel de glucosa en la sangre es más alto de lo normal pero no suficientemente alto como para un diagnóstico de diabetes. Con el tiempo, el exceso de glucosa en la sangre pone a la persona en peligro de sufrir una enfermedad cardíaca o un derrame cerebral, o de tener diabetes de tipo 2.

¿SABÍA USTED?
Las personas mayores tienen mayores probabilidades de tener prediabetes, pero los niños y adolescentes también pueden tener este trastorno.

¿Quién corre el riesgo de desarrollar prediabetes?

Según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, en Estados Unidos hay 79 millones de adultos de 20 años o más que tienen prediabetes.

A medida que la población aumenta en edad, engorda y se mantiene inactiva, el número de adultos con prediabetes se incrementa. El número de niños y jóvenes adultos que tienen prediabetes también está aumentando.

Entre los factores de riesgo que aumentan las posibilidades de que alguien desarrolle prediabetes están:

·      Tener sobrepeso u obesidad
·      No hacer suficiente ejercicio
·      Tener antecedentes familiares de diabetes de tipo 2
·      Tener 45 años o más
·      Ser de ascendencia afroamericana, hispana/latina o indoamericana
·      Tener diabetes gestacional (diabetes que ocurre durante el embarazo) o tener un bebé que pesó más de 4 kilos (9 libras) al nacer.

¿Cómo puede saber si tiene prediabetes?

La prediabetes no tiene indicios ni síntomas evidentes. Para diagnosticar este trastorno se emplean tres pruebas que miden el nivel de glucosa en la sangre:

·  Prueba de la glucosa en ayunas (GPA)—En esta prueba le extraen sangre después de ayunar toda la noche o por un mínimo de 8 horas.
· Prueba oral de tolerancia a la glucosa (OTG)—Debe ayunar por lo menos durante ocho horas. Le extraen sangre antes de tomar una solución azucarada y nuevamente, dos horas después de haberla tomado.

·  Prueba de hemoglobina A1c (HbA1c)—Este análisis de sangre calcula el nivel promedio de glucosa en la sangre en los últimos tres meses.

LO QUE SIGNIFICAN LOS RESULTADOS DE SU ANÁLISIS
Glucosa en sangre normal
·      Prueba de la glucosa en ayunas: 70 a 99 mg/dL
·      Prueba oral de tolerancia a la glucosa: < 140 mg/dL
·      HbA1c:  4 to 5.6%


Prediabetes
·      Prueba de la glucosa en ayunas: 100 a 125 mg/dL
·      Prueba oral de tolerancia a la glucosa: 140 a 199 mg/dL
·      HbA1c:  5.7 a 6.4%


Diabetes
·      Prueba de la glucosa en ayunas: > 126 mg/dL
·      Prueba oral de tolerancia a la glucosa: > 200 mg/dL
·      HbA1c:  > 6.5%

¿Por qué debe tomar la prediabetes en serio?

Anualmente, 1 de cada 10 personas con prediabetes desarrolla diabetes de tipo 2. Si la diabetes no se trata, puede causar ceguera, fallo renal (en los riñones), daños neurológicos, enfermedad cardiaca y derrames. Aun cuando su nivel de glucosa en la sangre es solo un poco más alto de lo normal, como lo es en la prediabetes, usted corre mayor riesgo de sufrir enfermedades del corazón y derrames.

¿Cómo puede prevenir y tratar la prediabetes?

Puede prevenir la prediabetes (y la diabetes de tipo 2) aun cuando haya antecedentes de diabetes en la familia.

La mayoría de personas con prediabetes pueden evitar la progresión a la diabetes si hacen cambios de estilo de vida que incluyan los siguientes:

·  Adoptar un plan de comidas balanceadas, con muchas frutas, vegetales y granos integrales
·   Realizar actividad física con regularidad (una media hora cinco veces a la semana)
· Mantener un peso saludable (si tiene sobrepeso u obesidad, perder tan solo 5 o 10 por ciento de su peso puede ayudarlo a reducir la posibilidad de desarrollar diabetes de tipo 2)

Si bien los cambios en el estilo de vida son la primera opción para tratar la prediabetes y prevenir la diabetes, los medicamentos pueden ser una opción. Se ha demostrado que varios medicamentos reducen el riesgo de que la prediabetes avance a diabetes.

Sin embargo, estos medicamentos tienen efectos secundarios. Además, los estudios han probado que los medicamentos utilizados para prevenir la diabetes pierden su efecto después de que se dejan de tomar. Por lo tanto, una alimentación sana y ejercicio siguen siendo la mejor manera y la más segura de prevenir la diabetes.

Debido al vínculo que existe entre la diabetes de tipo 2 y la obesidad, los medicamentos que ayudan a perder peso también pueden reducir el riesgo de desarrollar la diabetes.



sábado, 5 de septiembre de 2015

Piel y Diabetes

Cuidados de la piel en diabetes

La diabetes puede afectar cualquier parte del cuerpo, incluida la piel. Hasta 1/3 de las personas con diabetes tienen en algún momento en la vida una afección a la piel causada o afectada por la diabetes.

Afortunadamente, es posible prevenir o tratar fácilmente la mayoría de las afecciones de la piel si se detectan a tiempo. Hable con su médico si tiene preguntas o inquietudes sobre cambios o infecciones de la piel.

¿Cómo puedo evitar los problemas de la piel?

Puede hacer varias cosas para evitar problemas de la piel:

■ Contrólese bien la diabetes.
■ Mantenga la piel limpia y seca. Use talco en puntos de contacto de piel con piel, como las axilas y la ingle.
■ Evite los baños y duchas muy calientes. Si tiene la piel seca, no tome baños de burbujas. Los jabones humectantes pueden ayudar. Luego use una crema regular de piel, pero no se la ponga entre los dedos. La humedad adicional en esa zona puede contribuir a que le salgan hongos.
■ Evite la piel reseca. Si tiene comezón o sequedad en la piel, rascarse puede causar llagas e infecciones. Póngase crema humectante en la piel para evitar que se raje, especialmente cuando hace mucho frío o viento.
■ Cúrese los cortes de inmediato. Lave los cortes leves con agua y jabón. Solo use antibiótico en crema o ungüento si su médico lo aprueba. Tape los cortes leves con una gasa estéril. Vaya al médico de inmediato si tiene un corte, quemadura o infección serios.
■ Durante los meses secos y de mucho frío, mantenga más húmeda su casa. En lo posible, báñese con menos frecuencia durante esos meses.
■ Use champús suaves.
■ No use rociadores de higiene íntima.
■ Cuídese mucho los pies. Examíneselos a diario en busca de llagas y cortes. Póngase zapatos anchos, que le queden bien y sin tacos. Examine sus zapatos en busca de objetos extraños antes de ponérselos.
■ Hable con su médico o dermatólogo (médico de la piel) si tiene problemas de la piel que no ha podido resolver solo.

¿De qué manera la diabetes aumenta el riesgo de problemas de la piel?

Mantener un buen control de la diabetes ayuda a evitar los problemas de la piel. Un alto nivel de glucosa en la sangre puede aumentar su riesgo de infecciones porque:

■ Hace que la piel pierda agua, lo que la reseca y aumenta la posibilidad de que se agriete. Esto puede permitir el ingreso de bacterias.
■ Causa que los vasos sanguíneos cerca de la piel se angosten u obstruyan.
■ Causa daño a los nervios con el tiempo. Esto puede aumentar su traspiración, lo que también hace que la piel se reseque.
■ Reduce su capacidad de combatir bacterias dañinas.

¿Cuáles son las infecciones de la piel más comunes?

Infecciones bacterianas

El estafilococo es el tipo más común y más grave de bacteria. Las infecciones pueden extenderse a la piel y volverse graves. Se utilizan antibióticos para su tratamiento.

Las personas con diabetes pueden tener varios tipos de infecciones bacterianas:
■ Orzuelos (infección del párpado)
■ Forúnculos
■ Foliculitis (infección de los folículos)
■ Abscesos (infecciones profundas de la piel y el tejido debajo de esta)
■ Infecciones alrededor de las uñas

Infecciones micóticas

La mayoría de las infecciones micóticas u hongos en las personas con diabetes las causa Candida albicans. Estos hongos tipo levadura pueden crear parches rojos y mojados que pican y están rodeados por pequeñas ampollas y escamas. Estas infecciones se producen en puntos cálidos y húmedos como la ingle, debajo de las mamas o entre los dedos de los pies. Sin tratamiento, las infecciones micóticas pueden ser peligrosas ya que es posible que den lugar a infecciones bacterianas más graves.

Entre los tipos de infecciones micóticas están:

■ levadura
■ pie de atleta
■ tiña inguinal

■ balanitis genital

martes, 1 de septiembre de 2015

Diabetes consejos nutricionales

Consejos comunes a todas las dietas que debe seguir un paciente con diabetes mellitus:

• Para reducir la grasa en la dieta, la leche puede ser desnatada. Es un alimento básico del que, si es posible, no se debería prescindir nunca. Se recomienda medio litro diario en un adulto sano. Se pueden sustituir 100 cc de leche desnatada por un yogur desnatado, pero no por quesos curados, que son muy ricos en grasas saturadas y, por tanto, en calorías.

• El pan más recomendado es el integral, porque su contenido en fibra produce menor elevación de glucemia (azúcar en la sangre) que el pan blanco.

• La fruta puede ser de cualquier tipo, quizá con la excepción del consumo frecuente o excesivo de plátanos y uvas. Siempre respetarán los pesos indicados. Procure tomarlas frescas y crudas, no en compota o preparadas. Se recomienda que tome al día dos o tres piezas.

• Es aconsejable que la carne sea de pollo (sin piel), vaca o ternera, siempre muy limpia. Sólo tomará carnes rojas unas cuatro veces al mes.

• El pescado puede ser blanco o azul. Procure siempre tomar más pescado que carne, y al menos dos o tres veces por semana tome pescado azul. Si precisa seguir una dieta baja en calorías (hipocalórica), recuerde que los pesos de las dietas valen para el pescado blanco; para saber los pesos del pescado azul, reduzca la cantidad indicada de la siguiente forma: 150 g de pescado blanco son lo mismo que 100 g de pescado azul.

• Huevos: le recomendamos que no tome más de 4 unidades a la semana. Si tiene el colesterol elevado, no debe tomar más de tres yemas a la semana. Una cosa que se puede hacer es prepararse una tortilla a la francesa con dos claras y una yema.

• Las verduras deben tomarse al menos una vez al día; las más recomendadas son las que se consumen frescas (en ensalada).

• El aceite más aconsejable es el de oliva, aunque puede usar otros aceites vegetales, como el de soja, girasol o maíz. Lo más importante es respetar estrictamente la cantidad indicada en cada dieta para elaborar los platos del menú diario, sobre todo si sigue una dieta baja en calorías (hipocalórica).

Tampoco debe utilizar manteca ni mantequilla en sustitución del aceite, porque producen las mismas calorías y llevan grasas saturadas, que son más perjudiciales para la salud.

• Para endulzar no utilice azúcar de forma habitual. Use stevia, aspartamo o sacarina, que no llevan calorías. Otros sustancias para endulzar, como el sorbitol o la fructosa, le aportan las mismas calorías que si tomase azúcar a igualdad de peso. Sin embargo, como endulzan más pueden utilizarse en cantidades inferiores.

• No le aconsejamos tomar alimentos para diabéticos. Debe intentar tener una alimentación lo más parecida al resto de su familia. Su alimentación sólo será muy distinta a la de las otras personas que viven con usted en el caso de que sea obeso y necesite perder peso siguiendo una dieta especialmente baja en calorías.

• Lea detenidamente el etiquetado de todos los productos alimentarios que consuma. Descubrirá que sustancias como el sodio, la dextrosa, la sacarosa, la fructosa o el sorbitol se encuentran en muchos alimentos que no hubiera imaginado. Evite los alimentos “ligth” que tengan sorbitol o fructosa.

• Su bebida ideal a lo largo del día y en las comidas debe ser el agua. También puede tomar de forma libre el té, otras infusiones o café solo. De vez en cuando puede tomar Pepsi Diet®, Coca Light®, o Tab®. Nunca deberá tomar cerveza, ni siquiera sin alcohol, vino o bebidas de mayor graduación.

• Respete siempre los pesos de los alimentos.


• En función del contenido en hidratos de carbono de los alimentos podrá intercambiarlos consultando unas tablas (se las incluimos más adelante) de intercambio de raciones (tablas de equivalencias por contenido en hidratos de carbono).